College Scrivere (Escribir)

Relatos, Novelas y Todo lo demás

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18 assigned vacancy


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Dos o tres cosas que hay que saber, antes de elegir Scrivere

Para inscribirte en este College no tienes que haber leído todos los clásicos de la literatura mundial. Tampoco es necesario que tú hayas leído muchísimo. Increíble, ¿verdad? Si te estás preguntando el motivo es sencillo: cuando estarás aquí ya nos ocuparemos nosotros de que tú leas.

Sin embargo, tienes que ser una de esas personas que, cuando sienten una emoción fuerte, o están mal, o son felices, en vez de llamar al mejor amigo para contarle todo, escriben. Y tienes que ser también un animal un poco solitario o, al menos, capaz de estar solo y de concentrarte intensamente en algo durante mucho tiempo. Esto también te será útil si quieres hacer Escribir.

Ten cuidado: este College es solamente para italianohablantes.

Qué pasará en estos dos años

Tendrás que afilar la técnica: escribirás sobre cosas que no te esperas, desde las páginas del fútbol hasta el hipotético discurso de la toma de posesión de un Administrador delegado. Estudiarás la estructura y las técnicas que te permitirán poner de pie a tus historias. Te entrenarás para poner la intensidad adecuada en todo lo que escribas: no basta que tengas una buena técnica, ya que queremos sentir tu corazón que bate a través de las palabras. A veces se te exigirá que nos hagas caer de la silla.

Aprenderás a usar tu cuerpo: esto significa, por ejemplo, aprender a usar la voz, a reconocer el ritmo y el respiro de la escritura a través de actividades físicas (caminar, correr, nadar). Todo esto te ayudará a pensar en modo “entero”, para que los personajes que plasmes en tus páginas tengan un físico, además de pensar. Por no hablar de las experiencias prácticas, las cuales, aunque aparentemente no tengan nada que ver con la escritura, forman parte de nuestro plan.

Aplicarás la escritura en situaciones reales de trabajo: podrán ser ocasiones creadas dentro de la Scuola (como preparar un reading teatral), o colaboraciones con proyectos para realidades externas (empresas, editoriales, etc).

Por último, obviamente, trabajarás en tus historias, y para hacerlo tendrás a disposición muchos más instrumentos, un equipaje acumulado en todos los pasos precedentes.

Qué sabrás hacer, ya fuera de aquí

  • Gracias a los continuos momentos de discusión en clase, habrás aprendido a estar enfrente a un público y a escribir teniendo la sensación de tener adelante a una concurrida platea, y de dialogar constantemente con el lector. Tus palabras no han nacido para quedarse en tu cabeza, sino para ser escuchadas por gente que no te conoce y que, quizás, nunca conocerás
  • Podrás usar la escritura como profesión, como un instrumento de trabajo, ya que habrás aprendido a aplicarla en cualquier ámbito durante los dos años que has pasado en el taller
  • Habrás aprendido un proyecto (una novela o una colección de relatos) y tendrás los músculos necesarios para culminarlo


Maestro 2018-2020

Alessandro Mari

¿Quién es?
Alessandro Mari nació en 1980 en Busto Arsizio, vive en Milán y es escritor y traductor, además de muchas más cosas. Después de su licenciatura en Lenguas y Literatura Extranjeras frecuentó la Holden, entendiendo años después que tenía que hacer una elección: dedicarse por entero al estudio o seguir devorando libros mientras empezaba a escribirlos. Eligió el segundo camino.

 

¿Qué ha escrito?
Su primera novela es Tan humana esperanza (Seix Barral) con la que ganó el Premio Edoardo Kihlgren Opera Prima Città di Milano y el Premio Viareggio Narrativa 2011. Novela de 800 páginas, tiene como protagonista las esperanzas de cuatro jóvenes durante el Renacimiento en Italia. Por este motivo Alessandro llama a su libro: gordinflón. Después escribió Gli alberi hanno il tuo nome (Feltrinelli, 2013), una historia un poco menos gordinflona que pone a Francisco de Asís al lado de una psicoterapeuta actual y L’anonima fine di Radice Quadrata, una novela no tanto “para jóvenes” sino “de jóvenes”, publicada por Bompiani en el 2015. Junto con Francesca Zoni también ha publicado una graphic novel, Randagi. Da zero (Rizzoli-Lizard, 2016), y con Marta Perego ha conducido dos temporadas de Effe come Festival, un programa dedicado a los festivales culturales transmitidos en 2015 y 2016 por laeffe TV. Ha colaborado con Radio 2 y traducido muchos libros, entre los cuales destacamos Just Kids de Patti Smith (Feltrinelli, 2010), Todas las historias de amor son historias de fantasmas: David Foster Wallace, una biografía, la autobiografía de Jimi Hendrix Empezar de cero y Tipos singulares, una colección de relatos de Tom Hanks. Su última novela es Cronaca di lei (Feltrinelli, 2017).

 

¿Cómo ha empezado?

Trabajando como lector, editor y asesor para Einaudi, Feltrinelli y Bompiani. Pero antes de eso realizó muchos otros trabajos peculiares, en parte por necesidad pero también porque, como escribe en Tan humana esperanza, “transportar mierda no es tan mala ocupación, una pena, claro, no se hace”. Uno de ellos: en el aeropuerto de Malpensa lavaba las bandejas en las que sirven las comidas del avión junto con un equipo de sudamericanos. Era un trabajo nocturno pero cuando llegaba el amanecer, cuenta, “sucedía una cosa maravillosa: una pared de la habitación era de cristal y, entre el mal olor, se veía salir el sol. Entonces todos hacían una pausa y se encendían un cigarrillo. Para que no sonase la alarma anti incendio siempre había alguien que con un spray pulverizaba encima de nuestras cabezas, enfrentándose al humo”.

 

¿Cuál ha sido el primer libro que ha leído?

Antes de la lectura nació su pasión por las historias, las grabadas en las cintas de I Raccontastorie que giraban hasta que se consumían, o las que escuchaba de la voz de su abuelo camionero. Después llegó Giovanna, la bibliotecaria de Busto Arsizio, que le aconsejó un libro-game de Lobo Solitario y Extraterreste alla pari de Bianca Pitzorno. Hojeando estas páginas se ha enamorado de la literatura.

 

¿En dónde puedes leer algo escrito por él (quizás algo corto y un poco extraño)?

Ve al kiosko, compra el último número de Donna Moderna y lee su columna La mia prima, ultima volta. Entre los varios reportajes, nos ha gustado el que escribe sobre el Festival de Sanremo 2018: antes de que empezase, Mari se encerró en el Teatro Ariston y salió 11 horas después con el relato de lo que había visto durante los ensayos, desde el olor que hay en la sala hasta la charla con Nina Zilli.

 

Y hablando de maratón: ¿durante cuántas horas escribe?

Incluso 12 horas seguidas. Dice que el placer que se siente mientras se crea es fortísimo: es una potencia generadora aunque puede llegar a destruirte a ti y a todo lo que está a tu alrededor. Por suerte, antes de que la situación se haga irrecuperable, entran en juego su mujer, que es una escritora y sabe en qué momento hay que desconectar y encender la música, y su perro Guerello, que quiere que le lleven a dar un paseo.

 

¿La mayor locura realizada?

Dejarse pegar, entrenarse y subir al ring para escribir Cronaca di lei y, en lo específico, para poder crear a Milo “One Way” Monero, el boxeador protagonista de la novela.

 

Super pregunta sobre saber contar las historias: ¿es una cuestión de talento o algo que se puede aprender?

En su opinión ambas afirmaciones son verdaderas: la capacidad de contar es un talento, pero también una mirada que hay que afinar día tras día, exactamente como si fuese un entrenamiento de boxeo antes de subir al ring. Pero antes de eso aprendió el valor de la constancia de su padre carpintero y de su madre secretaria, a través de la ética del trabajo.

 

¿Qué es lo que le más le enfurece?

Aburrirse. Si está sentado con las piernas cruzadas y empieza a agitarse, es una mala señal: significa que tiene la sensación de que pierde tiempo, porque no se está produciendo una verdadera transmisión de experiencias.

 

¿Qué puedes hacer antes de conocerle?

Dos cosas: leer mucha narrativa, que él considera un verdadero ejercicio contra la pereza, y buscar por internet algo sobre la rutina diaria de entrenamiento de Mike Tyson, una metáfora perfecta de la profesión de escritor. Lo decía Roberto Bolaño, ya que: “Hay momentos para recitar poesía y momentos para boxear”.

 

Aunque será un nuevo Maestro el que supervise el Bienio 2018-2020, no está de más aclarar que el Maestro honorario del College Scrivere es y será siempre nuestro director, Alessandro Baricco. Presentarlo resulta siempre difícil porque no le gusta hablar de sí mismo. Su perfil en Twitter es @BariccoAle y tiene también una página Facebook. Para todo lo demás, en general, él mismo se encarga de dar señales de vida: y dará señales de vida durante los próximos dos años, que no quepa duda.

 

Aquí hay algunos de los maestros que dieron clase en el College Scrivere en los últimos años: Charles D’Ambrosio, Ben Lerner, Jonathan Lethem, Han Kang, Erica Jong, David Grossman, Margaret Mazzantini, Jeffery Deaver, Merritt Tierce, Nicola Lagioia, Chris Bachelder, Harry Parker, Andrea Bajani, Don Delillo, Alessandro Mari, Benjamin Sutherland, Marco Missiroli, Andrea Tarabbia, Davide Longo, Elena Varvello, Emiliano Poddi, Tom Drury, Vincent Raynaud, Stephen Amidon, Akhil Sharma, Donald Antrim, Violetta Bellocchio, Don Winslow, Philipp Meyer, Andrew Wylie, Emmanuel Carrère, Sam Lipsyte, Irvine Welsh.