El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información.

Albert Einstein

Aprender debería ser siempre emocionante. Un modo de descubrir mundos que jamás lograríamos conocer por nosotros mismos sin la ayuda de maestros o compañeros. La Holden ha sido concebida para convertirse en ese lugar en el que suceden cosas emocionantes.

Por eso, cuando hablamos de los planes didácticos para empresas o profesionales, hay que tener en cuenta que para nosotros todo gira en torno a un único eje: las personas que entrarán en el aula. Obviamente habrá objetivos que alcanzar y contenidos que inventar, pero al centro están las personas, ya sea sentadas alrededor de una mesa o conectadas en una clase virtual.

Nuestro deber es el de acompañar y proporcionar herramientas para que sean ellas mismas quienes encuentren la manera más adecuada de alcanzar sus objetivos, de inventar nuevos contenidos, de resolver los problemas que necesitan afrontar. Lo que hacemos nosotros es multiplicar los estímulos, suscitar nuevas preguntas, encender la creatividad. Y para hacerlo no hay normas preestablecidas.

La Holden nace de una idea: hacer una escuela en la que Holden Caulfield, que no tenía el más mínimo interés por los estudios, no hubiera querido que le expulsaran. Una escuela en la que pudieras observar de cerca a los maestros y ponerte a prueba para aprender el modo en el que tu sueño se convierte en un oficio (uno de verdad con el que ganarse la vida).

Pero ésta es también una escuela a la que Holden querría volver cada vez que le apeteciera. Y eso es lo que hace Corporate Storytelling: deja la puerta abierta a todos los Holden Caulfield que quieran convertirse en profesionales mejores y más preparados y que, para conseguirlo, necesitan vivir experiencias humanas especiales.

¿Alguna duda?